miércoles, 24 de octubre de 2007

Octubre 2007 Año 1 Nùmero 3 Ediciòn Especial

Editorial
Días aciagos y llenos de sinsabores vivimos ahora quienes trabajamos en esta institución otrora líder no sólo en la propuesta metodológica si no también en el manejo del factor humano, motor de todo barco que desee llevar su carga estudiantil a buen puerto. ¿A dónde llegaremos por el camino plagado de obstáculos sembrados por la alta gerencia para frenar a su propia gente?, ¿por qué optar por el camino ya obsoleto de la presión incesante cuando el mundo laboral va por la senda del incremento de productividad a través de la motivación al trabajador?, ¿es que la pérdida de brújula que sufre la gerencia desde hace ya un tiempo terminará por matar a nuestro instituto al que ahora muchos trabajadores antiguos se refieren con nostalgia como el instituto que alguna vez quisieron?.

Todas éstas y otras interrogantes pueden ser respondidas sólo haciendo un mea culpa gerencial que lleve al replanteo de la decisiones gerenciales desde su filosofía misma. Se torna entonces más que oportuna la colaboración del artículo invitado que les traemos en esta edición ya que nos trae un comparativo en paralelo ágil y dinámico, abogando así por el retorno de todo lo bueno que tuvimos años ha y que fue arrasado por los improntus del capricho premunido de poder que nos gerencia ahora.

Artículo Invitado
NOCHE Y DIA
¡Las comparaciones son odiosas! ¿Cuan a menudo hemos aplicado esa expresión a nuestras propias experiencias de vida? Pero nada puede demostrar esta verdad subyacente más convincentemente como cuando la comparación se hace entre la calidad de vida en el ICPNA cuando prosperaba tiempo atrás, y la vida tal como existe en el presente. Cualquier veterano, como yo, en el ICPNA puede refrendar en toda su extensión la veracidad de mi afirmación. El presente régimen ha perdido de vista la noble visión que alguna vez penetró todos los rincones del alma de la institución y, en su lugar, ha cubierto con su sombra ominosa el ahora espíritu vacilante que en tiempos atrás prevalecía inquebrantable en todo su esplendor. Abundan los ejemplos:

ENTONCES:
Había una libertad de expresión aceptable. Los profesores y el personal podían decir lo que pensaban sin temor a represalias. Aun cuando sus opiniones no eran necesariamente compartidas, eran respetadas. Los profesores no eran renuentes a hablar. Sus ideas eran bienvenidas.


AHORA:
La administración mira desdeñosamente por encima del hombro a cualquiera que critique sus políticas. El personal está virtualmente amordazado e inclusive amenazado con ser despedido si tal comportamiento persiste. Algunos han sido despedidos una vez que su liquidación fue cancelada.


ENTONCES:
La institución, en conjunción con las disposiciones gubernamentales, despidió trabajadores SÓLO cuando se probaba que eran culpables de una infracción seria. Consideraciones éticas, y no económicas, eran la base para la toma de decisiones. Los años de servicio, la integridad y los derechos del trabajador eran cuidadosamente salvaguardados por la institución.
AHORA:
Una entidad tiene la opción de aplicar o no legislación real que infringe drásticamente los derechos de los trabajadores. La administración ICPNA ha utilizado con avaricia esta puerta legal a fin de establecer causales de despido contra buenos trabajadores basados exclusivamente en razones económicas, lo que establece una brecha con la anunciada visión y misión de la institución.




ENTONCES:
Existía una relación estrecha entre los profesores y el departamento académico. Los supervisores recorrían los pasadizos no sólo para controlar asistencia y puntualidad, como es su obligación, si no también para intercambiar saludos y establecer una relación realmente armoniosa con los profesores.
AHORA:
La vida del profesor ha sido mecanizada en demasiadas instancias. Los profesores tienen que responder a computadoras insensibles en lugar de superiores corteses y serviciales. Un profesor tiene primero que reportarse a una computadora en lugar de hacerlo con los alumnos que ya se encuentren presentes en clase.
ENTONCES:
Los profesores tenían programados por lo menos dos días libres entre ciclos, días que eran más que merecidos y necesarios. Enseñar es una ardua labor. El método comunicativo, con su constante requerimiento de esfuerzo para el manejo de clase, determina este factor. Los profesores están en escena por horas día tras día por lo que requieren tiempo para reflexionar y renovar energías.
AHORA:
Un día de descanso entero entre ciclos ha sido retirado de la programación y, muy a menudo, inclusive ese único día de descanso es utilizado para conferencias y talleres. Todo el mundo es conciente de la necesidad de Desarrollo Profesional, pero éste no debe ser llevado al extremo. Un momento para pensar y reflexionar, llámenle meta cognición si desean, mejora el desarrollo profesional.



ENTONCES:
Los profesores recibían el apoyo de la institución y del departamento académico. Los errores y problemas de comportamiento eran tratados de manera paternal y profesional. Sólo en casos extremos se requería el uso de medidas drásticas. Los asuntos que requerían la atención del departamento académico se mantenían bajo el dominio exclusivo del mismo. Normalmente no era necesario reportar nada a administración.
AHORA:
Tal parece que existe la mentalidad de registrar la mayor cantidad posible de puntos en contra en el récord del profesor. Por ejemplo, uno de los más grandes absurdos, en mi opinión, es la suspensión de profesores que cometen un error involuntario en el cálculo de promedios. Profesores con cuatro clases tendrían que registrar 100 promedios dentro de un tiempo irracionalmente limitado. La sanción es criminal, por decir lo menos.




ENTONCES:
Las clases eran asignadas eficientemente por el personal de oficina académica. ¿Quién mejor que los supervisores para conocer las habilidades, limitaciones y preferencias de cada profesor? ¿Quién mejor que los supervisores para realizar los cambios y ajustes necesarios al principio de cada ciclo? ¿Quién mejor que los supervisores para brindar ayuda y consejo?
AHORA:
La asignación de clases es una responsabilidad que ha sido discutiblemente pasada a administración. No puedo entender cómo esta obligación y otras de carácter similar han sido entregadas a personas que poseen una notoria limitación del inglés, aún mayor limitación en el entendimiento de la metodología utilizada y sólo un contacto casual con el rendimiento de un profesor.
ENTONCES:
Siempre y cuando el alumno tuviera un original del libro de texto, no existía obligación de comprar el mismo libro. Los textos no estaban incluidos en la pensión. Había preocupación por la situación deficitaria de la economía del estudiante.
AHORA:
Aparte de unas pocas excepciones, el costo del libro de texto ha sido agregado a la matrícula. La compra es requerida aunque el alumno ya posea un texto original. Los alumnos ya no pueden comprar o intercambiar libros entre ellos.
ENTONCES:
Los libros de texto eran vendidos completos. Los alumnos que lo desearan podían guardar los libros completos para referencia futura.
AHORA:
Los libros de texto son cortados y divididos de acuerdo al curso en cuestión. Para mí ésta es una forma de mutilación cultural.
ENTONCES:
Las clases estaban divididas en dos segmentos de 50 minutos cada uno con 10 minutos de recreo en medio. Ese recreo daba a los profesores un respiro y permitía a los alumnos socializar entre ellos y establecer amistades. La última clase terminaba a la aceptable hora de 9:25 de la noche.
AHORA:
Las clases ahora duran una hora y media de corrido. Personalmente considero esta posición como anti-pedagógica a pesar de lo que se afirme en el sentido contrario. Existe amplia evidencia e investigación que lo confirma. Una vez más el ansia por ganancia económica y no académica ha cegado las mentes de la Administración.

ENTONCES:
Entiendo, a partir de información que he recibido, que el Departamento Académico era autónomo en la búsqueda de satisfacer sus necesidades y consecución de sus objetivos, tanto interna como externamente. Por ejemplo, le era posible enviar representantes a diferentes partes del país para llevar a cabo evaluaciones y otras actividades similares, sin necesidad de solicitar permiso de otro departamento. Alguna vez le fue posible, inclusive, coordinar reuniones con los departamentos académicos de sus instituciones hermanas en provincias sin prolegómenos. El libro de texto que había estado en uso desde principios de los 90 fue seleccionado sin intervención alguna de la Administración.
AHORA:
El cambiante panorama de ahora es completamente diferente. Es fácil notar que nadie puede siquiera alzar un dedo sin el consentimiento de la Administración. Cuántas veces se nos ha dicho “Tiene que ir a administración por esto” o en su lugar “Venga después. Permítanos consultarlo primero”. No es un secreto que la relación del ICPNA con sus iguales en provincias es tirante. Debido a estos impases algunos inclusive han optado por cambiar de nombre. Las licencias de trabajo son rutinariamente denegadas, aún cuando se pruebe la seriedad y la necesidad de las mismas. Uno tiene que renunciar, y si el profesor decide regresar, quedar relegado al final de la lista de antigüedad, a pesar de los años de servicio y experiencia.
ENTONCES:
Estoy dejando para el final una observación en retrospectiva que marcó la línea de conducta del Departamento Académico. Los asuntos serios concernientes a políticas eran decididos CON los profesores. Por razones de espacio citaré sólo un ejemplo. Los puntos del formato de observación que solían estar en boga algunos años atrás fueron producto de la contribución de los mismos profesores. La idea era hacer participar a los profesores en los asuntos que los afectaran directamente. Se hacia un esfuerzo conciente para mantener una línea de autoridad horizontal.
AHORA:
Percibo que lo radicalmente opuesto es lo que tiene validez ahora. No culparé de ello al Departamento Académico. El furibundo ataque de la Administración es muy evidente. Todo efecto tiene una causa y esa causa crece inexorable en las manos represivas de la Administración. Ésta ejercita un control estricto y estrecho sobre el Departamento Académico. Los asuntos de importancia capital tienen que ser usualmente decididos con la Administración y no con los profesores, quienes simplemente reciben órdenes de una línea de autoridad a todas luces vertical.

Es preocupante que uno tenga que hablar en estos términos de una institución que uno desea querer. No puedo anticipar ninguna solución mientras el orgullo desbocado, los egos sobredimensionados, y los incontrolables impulsos por el lucro continúen infectando las mentes de la Administración. ¿Cuándo veremos la ansiada luz que disipe esta oscuridad? ¿Cuándo los derechos humanos básicos de las personas serán reconocidos? El ICPNA, que pretende seguir el legado cultural de los Estados Unidos de Norteamérica, está, en consecuencia, moralmente obligado a seguir los principios de documentos históricos como la Declaración de la Independencia, que proclama rotundamente: “Defendemos estas verdades como evidentes, que todos los hombres son creados iguales, que están dotados por su Creador de ciertos Derechos inalienables, que entre ellos están el Derecho a la Vida, a la Libertad y a la búsqueda de la Felicidad...” ¿Dónde está el ejercicio de la justicia cuando una persona posee varias propiedades en los mejores distritos de Lima, una cantidad de vehículos a su disposición, y un jugoso sueldo mientras otro, al otro lado del espectro, tiene que sobrevivir a duras penas? Duele. Sí, duele profundamente. Inevitablemente llegará el día cuando alguien así tendrá que partir del ICPNA y dejar un legado. Es triste decirlo, pero este legado será escrito en la ignominia, no en la gloria.

The Witness


Nos Escriben
Esperamos sus cartas a través de nuestro correo electrónico escarabajo.icpna@gmail.com. El Escarabajo se reserva el derecho de publicación de sus misivas considerando limitaciones de espacio y de lenguaje alturado. Muchas gracias por su colaboración, juntos lo hacemos mejor.

martes, 9 de octubre de 2007

Año 1 Número 2 Octubre 2007

Editorial
Al ser nosotros miembros de la comunidad ICPNA, no podemos más que sentir vergüenza ajena por el triste papel que está jugando el sindicato de profesores en el quehacer laboral de esta institución pues no es para nadie un secreto que la atmósfera de trabajo por estos lares está cubierta por una neblina densa color panza de burro generada por la dirección general del ICPNA y que no nos deja avistar el derrotero que está tomando este barco que hace agua por varios canales.

Por esa razón hemos dedicado esta edición a la cuestión sindical; esperamos sea ilustrativa y motivadora; todo en aras de volver a tener una visión limpia y clara del camino que estamos recorriendo, que no decimos avanzando o retrocediendo porque todo está......tan oscuro.


Artículo de Colaboradores
Sindicato de profesores ICPNA: El Gigante Dormido.

Quienes ya poseen en su haber algunos años trabajando en el ICPNA, saben que el Sindicato Único de Profesores del Instituto Cultural Peruano Norteamericano no fue siempre una entidad única ni, mucho menos, una organización timorata e inactiva. Años atrás, el sindicato, en su versión Lima Cercado, consiguió muchos de los beneficios de los que ahora gozan todos los profesores desde el año de antigüedad. Estas reivindicaciones no las logró a sólo pedido verbal o escrito si no a través de un trabajo de representación consistente que llevó, inclusive, a la realización de marchas y paros que probaron su efectividad al momento de la negociación colectiva. Al encontrarnos ad portas de una nueva negociación colectiva con el estamento gerencial de nuestra institución, es oportuno plantear una hipótesis que trate de explicar la pusilanimidad de la actual directiva sindical, más aún cuando ahora dicha directiva cuenta con extraordinarias herramientas de trabajo gremial gracias al cambio de las políticas laborales gubernamentales que contrastan con las que existían durante el fujimorato, oscura etapa de grata recordación para nuestro presidente de directorio, el aprendiz de político.

A partir de enero de este año, una nueva directiva emergió en el ya oficialmente reconocido sindicato único de profesores con grandes esperanzas para los profesores ICPNA, especialmente por la línea dura que la administración inició desde hace algunos años atrás cuando optaron por prescindir de los servicios del señor Joseph Attea en la Dirección Académica (dicho sea de paso, ni de cerca los subsiguientes directores se acercaron a la dinámica y sinergia académico-administrativa ejecutada por el Sr. Attea). Desgraciadamente el nivel de actividad de la directiva sindical deja mucho que desear pues el maltrato constante al estamento docente no sólo no ha cesado o reducido si no que ha aumentado ante la inacción y silencio de los representantes gremiales. Mencionemos algunos de hechos que continúan dañando a los profesores sin que la actual directiva sindical diga esta boca es mía:

· Amonestaciones y suspensiones a profesores que se equivocan en sumas
· Amonestaciones a supuestas faltas de respeto a supervisores
· Constante exposición de profesores de sede Lima Norte a los gases de fábricas colindantes
· Exposición de profesores a trabajar en la sede San Miguel sin la aprobación de Defensa Civil después del terremoto de agosto pasado (ver El Escarabajo, edición Setiembre 2007)
· Atropello a los derechos de asignación de cursos por orden de antigüedad
· Eliminación o reducción de derechos adquiridos – por ejemplo: bonos- por inclusión en negociación colectiva, entre otros.

La actual directiva sindical podría tratar de explicar su inacción con el pretexto de obtener quejas por escrito de sus afiliados para proceder a actuar. Este prerrequisito burocrático de queja previa diferencia al sindicato de profesores ICPNA de todos los otros sindicatos del mundo entero, incluyendo a los de países desarrollados, y le da cualquier directiva de turno la pantalla para no realizar ninguna defensa de sus agremiados de motu-propio como corresponde. Ahora la hipótesis: toda directiva sindical inactiva responde a dos alternativas excluyentes, concubinato con la gerencia o miedo; nuestra hipótesis recoge lo segundo; la actual directiva sindical tiene miedo a iniciar acción alguna ya sea por la posibilidad del despido, chantaje, abandono de sus agremiados, error por desconocimiento, ¿es que el miedo es tan grande que están paralizados?

Planteada la hipótesis para su consideración pasemos a hacer una lista de todas las herramientas con que la actual directiva sindical cuenta para iniciar y lograr acciones que neutralicen los atropellos de la actual administración contra los profesores:

· Inmunidad sindical que no permite que hayan actos de represalia laboral contra los representantes sindicales
· Licencias sindicales que le otorga días libres con goce de haber a los representantes para que realicen tanto labores gremiales en las diferentes sedes como para que realicen trámites en la instituciones oficiales que protegen los derechos de los trabajadores.
· Financiamiento propio gracias a las cuotas sindicales mensuales descontadas por planilla a sus agremiados para asesoramiento legal, tramites e información a agremiados ( S/. 10.00 mensuales por agremiado por 120 agremiados no es una cifra despreciable)
· Condición de sindicato único otorgada por el Ministerio de Trabajo que le permite agremiar a todos los profesores de todas las sedes, un total de más de 350 profesores en plana docente activa.
· Negociación colectiva anual que incluye no sólo aumentos salariales si no también derechos colaterales para los docentes y sus familias.
· Periódico Mural Sindical existente en todas las salas de profesores de todas las sedes ICPNA, hasta ahora subutilizados, que debería ser el órgano oficial de comunicación diaria de la directiva con sus agremiados (sabemos que la directiva sindical le pide permiso a la administración ICPNA para publicar cualquier papel, ¿no es eso una muestra real de miedo?
Quizás la lista esté incompleta, pero muestra aún más cuán escandalosa es la inacción en que está sumida la actual directiva sindical de los profesores ICPNA.

Oportunidades perdidas han habido muchas, pero todavía se está a tiempo para empezar a enmendar la plana a quienes creen poseer todo el poder sobre la vida de quienes trabajan en esta institución sin fines de lucro, convertida ahora en un negocio muy lucrativo. La inacción sindical, que da carta libre a la actual administración, va a llevar al ICPNA a un futuro muy oscuro que puede incluir: pérdida del primer lugar en el Perú de número de alumnos, lugar de trabajo sin derecho laboral alguno, transformación a sociedad anónima que podría llevar, inclusive, a la venta del ICPNA a una transnacional (¿es Thomson una alternativa?).

Y finalizamos con una encuesta: ¿Cree Ud., sí o no, que la actual directiva sindical pondrá freno a los atropellos de la administración ICPNA?

Terra Nostra


Artículo Invitado
“En uso de sus facultades de gestión y administración...” ¿Suena familiar?
Los derechos otorgados al empleador por un contrato de trabajo que, debido a su propia naturaleza otorga una posición ventajosa al empleador con respecto al subordinado, se han convertido de un tiempo a esta parte en la justificación para una serie aparentemente interminable de medidas absolutamente arbitrarias y unilaterales que introducen cambios, sanciones irracionales, y todo tipo de elementos de presión sobre los trabajadores del ICPNA.

Es preciso preguntarnos si esas facultades a las que tanto hacen referencia quienes ejercen la administración del ICPNA tienen límites. Es cierto que el contrato de trabajo es único, pues en él no existe balance entre los derechos de los contratantes. Sin embargo, y precisamente por esta razón, existe el Derecho Laboral, cuya función primordial es garantizar que no se ejerza un uso irrestricto, indebido y abusivo de la autoridad del empleador que transgreda los derechos de los trabajadores. Las leyes laborales establecen las obligaciones derivadas de la condición de subordinados de los trabajadores, pero también protegen sus derechos al establecer que las medidas tomadas por el empleador no deben perjudicar a los trabajadores y deben estar debidamente justificadas, encuadradas dentro del marco de la ley y limitadas por el criterio de razonabilidad.

En este número, resulta interesante hacer una pequeña reseña de algunos de los derechos que han sido arrebatados a los trabajadores ICPNA enarbolando la frase tan conocida que alude a supuestos derechos de gestión irrestrictos.

El Art. 26 de nuestra Constitución Política determina el carácter irrenunciable de los derechos reconocidos por la Constitución y la Ley. Recordemos que son parte de estos derechos irrenunciables aquellos que devienen en derechos adquiridos, como el bono que solíamos recibir cada mes de Setiembre. El ICPNA otorgó este bono voluntariamente; sin embargo, una vez que lo hizo por más de dos años sucesivos, el mismo pasó a formar parte de las obligaciones de la institución. Cabe recordar el Art. 24 de la Constitución, que a la letra reza “...El pago de la remuneración y de los beneficios sociales del trabajador tienen prioridad sobre cualquiera otra obligación del empleador...”, de manera que, los gastos en los que la institución incurre en su afán de continuar con construcciones, incluso en zonas no apropiadas para el giro de la institución, no justifican de modo alguno el fraccionamiento que de manera unilateral e inconsulta se hiciera a partir del año 2006.

Existen otros derechos adquiridos fruto de la costumbre que están en franco proceso de desconocimiento por parte de la institución. En el caso de los docentes, por ejemplo, desde que la labor de asignación de cursos pasó a ser responsabilidad del departamento administrativo, éste está procediendo a ignorar deliberadamente el principio de la primacía de la antigüedad del docente para la asignación de cursos, no solo con respecto a los horarios establecidos bajo el mismo concepto, sino al número de cursos y horas de bonificaciones. Es preciso señalar que los procedimientos que han regido la relación laboral en el ICPNA no pueden ser variados a antojo del empleador, aunque éste aluda a un derecho del que se ha hecho uso y abuso en los últimos tiempos. Debemos tener claro que todo cambio que afecte procedimientos ya establecidos y que pueda perjudicar a los docentes debe ser debidamente justificado bajo criterios legales y de razonabilidad y no pueden ni deben ser impuestos de manera arbitraria y vertical.

Otro punto importante a considerar es el referido al seguro de vida que la institución tiene obligación de contratar a favor de los trabajadores y sus dependientes a partir de los cuatro años de servicios, obligación que sospechosamente el ICPNA dejó de respetar por más de una década. Afortunadamente parece que la institución ha recuperado la memoria súbitamente. ¿Habrá tenido algo que ver la inspección de trabajo que se llevara a cabo hace unos meses?

Sabemos que hay muchos temas más que deben ser tratados y lo serán en ediciones sucesivas, por lo que agradezco la invitación hecha por el editor de El Escarabajo y me permito hacerla extensiva a quienes deseen colaborar con este medio de información serio, cuyo nacimiento celebro desde ya.



Nos Escriben
Esperamos sus cartas a través de nuestro correo electrónico escarabajo.icpna@gmail.com. El Escarabajo se reserva el derecho de publicación de sus misivas considerando limitaciones de espacio y de lenguaje alturado. Muchas gracias por su colaboración, juntos lo hacemos mejor.

Herramientas de Trabajo
Aquí les ofrecemos una parte de un artículo que tiene que ver con la autonomía del estudiante, una de las necesidades de la enseñanza de idiomas de ahora y siempre. El artículo proviene del la página oficial de Cambridge University Press, editores de la serie INTERCHANGE, a juicio de muchos el mejor libro texto de enseñanza de inglés EFL disponible en el mercado peruano: http://www.cambridge.org/us/esl/IC3/teacher/student_self.htm

by Kate Cory-Wright
What are the main benefits of self-assessment?
Involving learners directly in the different stages of the learning-teaching process can greatly enhance that process for both teachers and learners. In fact, the benefits derived by providing an active role for students in instructional activities often result in an increase in the learner's level of motivation, sense of responsibility, and feeling of empowerment. A more proactive assessment process can yield benefits that far outweigh any disadvantages. A number of such benefits are:
1. Diminished intimidation
Traditionally, learners have not been given the opportunity to assess their progress and not only must rely entirely on the judgment of their teachers but also must accept it. As a result, students can feel as if any assessment is intimidating and somewhat de-motivating. Self-assessment, on the other hand, allows students to consider their skills and needs on their own and in a nonconfrontational way. They can then think about the strengths and weaknesses of their class work without worrying about whether they will pass or fail or what their instructor or other students in the class think about their progress.
2. Personal involvement and attitude
Usually, the teacher has sole responsibility for identifying students' weaknesses and addressing them. Learners have a passive role in this traditional and top-down process. When students are expected or encouraged to assess their own progress, however, the immediacy of evaluating their performance can potentially alter the students' overall attitude toward learning the task at hand.
3. Awareness
By assessing themselves, learners may also be more aware of the course content and learning objectives. They will thus have a clearer idea of the materials already covered and what remains to be learned (Richards and Renandya, p. 104).
4. Motivation
Self-assessment gives students a concrete sense of participation in the learning process (Dornyei, p. 105). This can lead to their becoming more involved and cooperative class participants. Over time, they should also become skilled judges of their own strengths and weaknesses. These factors can significantly increase learners' motivation to reach mastery of course material.
5. Self-direction
"Participating in self-assessment can assist learners to . . . develop their capacity to become self-directed" (Carter and Nunan, p. 140). In other words, as students become more aware of their strengths and weaknesses, they should be able to set realistic goals for themselves. For example, they might choose, on their own, to participate more in their class or spend more time preparing for class or try to apply what they have learned outside the classroom.
6. Beneficial long-term and post-course effects
Students who learn how to realistically evaluate their own learning possess a skill crucial to subsequent learning, even when they might have no access to a teacher. Self-assessment therefore fosters independent learning, according to M. Oskarsson.

What difficulties do language learners experience in self-assessment?
Self-assessment means being realistically critical of one's own work. Research shows that students without experience in this kind of critical evaluation find it is not easy for them and need guidance and encouragement, according to G. Brindley. "With training, learners are capable of self-assessing their language ability with reasonable accuracy" (Carter and Nunan, p. 140).
Some typical problems for inexperienced learners may include:
· At first, learners will probably not produce objectively valid or reliable opinions about their work.
· Students tend to overestimate or underestimate their abilities and accomplishments.
· Some learners might feel uneasy about doing something that they believe is a teacher's prerogative.
· Initially, learners are often better able to determine or admit what they can't do than what they can do.
· Students may have problems understanding the process of self-assessment.

What can teachers do to help their students?
Clearly, guidance in the use of self-assessment techniques is crucial (Carter and Nunan, p. 141). This may even require providing help to students in their first language. For learners who are unfamiliar with the process, the teacher will need to explain the purpose and benefits of self-assessment. In cases where learners display anxiety, the teacher should encourage them to be honest in their assessment and reassure them that their honesty will not affect grades in any way. Above all, teachers should demonstrate trust in their students' abilities to be responsible and realistic. They also must be patient and remember that they cannot expect objectivity, realistic goal-setting, or recognition of strengths and weaknesses from learners who are new to the process of self-evaluation.

Teachers interested in further developing students' reading skills should consider trying this ready-to-use activity from Learner Autonomy (Scharle and Szabó, p. 76) by clicking here for the PDF file. Ask your students to read the same article twice. After each reading, ask them how long it took them to read it and to estimate how much of it they understood. Follow this with a class discussion of reading strategies.


Cultural
Si bien es cierto que el ICPNA todavía suena en el mundo artístico mediante muestras en galerías y presentaciones tanto teatrales como musicales en sus auditorios, también es cierto que algunas muestras programadas en sus diferentes galerías se tornan eternas (no importa lo que podamos leer en su calendario cultural, la realidad no se puede cambiar con un simple impreso). Sin embargo, no deja de llamarnos la atención la III Muestra Internacional de Teatro de Lima que, en colaboración con la Alianza Francesa, La Universidad de San Marcos, CAFAE, Teatro La Plaza USIL, Municipalidad de Villa El Salvador, Teatro Marsano y otros gracias a la que se está presentando este mes teatro de primer nivel en diferentes locales, incluyendo los auditorios ICPNA de Miraflores y Lima Cercado (los únicos con los que cuenta esta institución cultural). Basta consultar el calendario cultural para impresionarse con esta co-producción y basta un poco de curiosidad para preguntarse por qué los trabajadores del ICPNA no cuentan con ingreso libre (aunque sea en número limitado) a las obras que se vienen presentando en los dos auditorios ICPNA. Bien por la III Muestra Teatral pero mal por la falta de difusión y apoyo real a la cultura dentro del Instituto Cultural Peruano Norteamericano.

Humor


Deportes
El instituto ha organizado un campeonato de basketball para los alumnos, felicitaciones. Sin embargo, el susodicho campeonato se realiza en la única loza deportiva que el ICPNA posee en Lima Cercado, arrebatándoles a los docentes de esa sede la posibilidad de usar la zona de estacionamiento, condenándolos a pagar playa de estacionamiento de su peculio si tuvieran que trabajar sábado. La pregunta es ¿alguna vez van a facilitar el deporte entre los trabajadores y sus familias creando reales centros deportivos? Más aún, ¿Dónde quedó la promesa de construcción del Centro de Esparcimiento para trabajadores del ICPNA tan rimbombantemente anunciada por el Director General cuando todavía nos reuníamos para celebrar fiestas importantes?