Sabemos que la gran mayoría de nuestra comunidad recordó el nacimiento de Jesús el Cristo en el seno familiar esta pasada navidad. No queremos dejar de desear un feliz Hanukkah y un grandioso Ramadán para quienes adoran a Dios con otras voces pero un mismo sentimiento. Asimismo, les deseamos lo mejor de lo mejor para el año 2008; hacemos votos porque nuestra institución se encamine por la vía correcta, la del respeto mutuo y el trabajo organizado, libre de caprichos e improvisación. Personalmente esperamos se cumpla lo que nuestra encuesta abrumadoramente arrojó: que haya un cambio de staff gerencial.
En esta edición les traemos dos artículos que creemos serán de gran interés para la comunidad ICPNA, incluyendo a quienes están dañando a nuestra institución desde los puestos más altos. El primero de los artículos pertenece a nuestro sempiterno colaborador Terra Nostra, que, esta vez deja la prosa de denuncia para adentrarnos en el mundo de la gerencia laboral moderna, ¿se oirá, padre? El segundo artículo, nuevo invitado, nos narra a su estilo lo ocurrido en la celebración de fin de año del pasado 15 de diciembre, ¿había algo que celebrar aparte de los eternos errores de gerencia? Y estrenamos nuestra sección de Chismes y Chismecitos para su información y sano esparcimiento, ¿será necesario corroborar esa información o la verdad se cae de madura? Nos alegra, además, contar con cartas dirigidas a ustedes por lectores, las mismas que publicamos en nuestra sección Nos Escriben.
Recuerde que este vocero está a su disposición para emitir su opinión a través de nuestro correo escarabajo.icpna@gmail.com
Artículo de Colaboradores
En esta edición les traemos dos artículos que creemos serán de gran interés para la comunidad ICPNA, incluyendo a quienes están dañando a nuestra institución desde los puestos más altos. El primero de los artículos pertenece a nuestro sempiterno colaborador Terra Nostra, que, esta vez deja la prosa de denuncia para adentrarnos en el mundo de la gerencia laboral moderna, ¿se oirá, padre? El segundo artículo, nuevo invitado, nos narra a su estilo lo ocurrido en la celebración de fin de año del pasado 15 de diciembre, ¿había algo que celebrar aparte de los eternos errores de gerencia? Y estrenamos nuestra sección de Chismes y Chismecitos para su información y sano esparcimiento, ¿será necesario corroborar esa información o la verdad se cae de madura? Nos alegra, además, contar con cartas dirigidas a ustedes por lectores, las mismas que publicamos en nuestra sección Nos Escriben.
Recuerde que este vocero está a su disposición para emitir su opinión a través de nuestro correo escarabajo.icpna@gmail.com
Artículo de Colaboradores
¿Es el Clima Laboral un Buen Negocio?
Esa es la pregunta que se hace Mariana Vega Jarque en la sección Empleos de El Comercio del domingo 25 de Noviembre del presente año. Y es que no puede haber mejor título introductorio para un artículo cuyo tema es la nueva Asociación de Buenos Empleadores, a la que el ICPNA no puede soñar con pertenecer a no ser que incurra en infinidad de mentiras con la esperanza que el miedo sembrado en sus recintos le garantice impunidad.
Mariana Vega no sólo reporta la creación de la novel asociación en nuestro país, si no que desarrolla, en poco espacio, el tema de las buenas prácticas de recursos humanos que realizan sus empresas miembro, haciéndolas extensivas a sus proveedores; bien por Mariana, encomiable labor a favor de los trabajadores sin caer en el facilismo demagógico de socialismos trasnochados de algunas centrales sindicales. Como ella, nos colocamos en las antípodas de ese pensamiento populista, así como también nos declaramos en las antípodas (vivimos en un mundo tridimensional, al fin y al cabo) de quienes vienen realizando un pésimo trabajo de recursos humanos en nuestra institución, un trabajo de resultados contraproducentes, basado en actos tiránicos, en soplonería soterrada y en abusos con nombre propio que hablan de su carácter obsoleto y decimonónico, trabajo que está colaborando con siniestra eficiencia con la tenebrosa labor de llevar a nuestro ICPNA al abismo institucional y empresarial.
Siguiendo con el artículo que nos ocupa, mientras que en Harvard Business School se proclama, con investigación científica de por medio, que el 30% de la ganancia de una empresa depende de su clima laboral, las administradoras ICPNA no cesan de acosar a sus profesores con memorándums, llamadas de atención, y suspensiones por errores involuntarios de cálculo de notas. Asimismo, al mismo tiempo que un estudio publicado por Mark Huselid y Brian Becker afirma que “las empresas con buenas prácticas en recursos humanos facturan 4 veces más por trabajador que las que no las tienen”, las oficinas de personal del ICPNA crean día a día nuevas reglas para constreñir el trabajo de sus docentes, tanto en el campo académico como laboral. Y solo mencionamos algunas perlas.
Celebramos desde esta pequeña publicación que cobija nuestras ideas la creación de la Asociación de Buenos Empleadores del Perú y hacemos votos para que pronto estén certificando empresas a nivel nacional, para que esto sirva de identificación para los buenos trabajadores, profesionales o no, al momento de decidir si formar parte o no de una institución. Estas certificaciones son, en suma, cartas de presentación que oficializan el trabajo empresarial que las instituciones realizan internamente con gran esfuerzo gerencial. Estas certificaciones, tales como la que otorga Great Place to Work -- institución internacional seria, cuya membresía el ICPNA no posee, que califica el entorno laboral basándose en variables estrictamente empresariales -- no pueden ser tomadas a la ligera como lo hiciera en alguna oportunidad el eterno asistente de Dirección Académica del ICPNA en una presentación ante todo el personal docente de la institución al reclamar ese nombre para describir la forma como él -- y quizás su añoranza por los ranchos de sweet home Alabama -- veía a la sede de Lima Norte (sí, esa sede que tira por las patas de los caballos la reputación de nuestra institución). Otro acto público de usurpación con posibles implicancias ilegales a los que la actual administración de nuestra institución nos tiene acostumbrados.
Terra Nostra
Artículo Invitado
Mariana Vega no sólo reporta la creación de la novel asociación en nuestro país, si no que desarrolla, en poco espacio, el tema de las buenas prácticas de recursos humanos que realizan sus empresas miembro, haciéndolas extensivas a sus proveedores; bien por Mariana, encomiable labor a favor de los trabajadores sin caer en el facilismo demagógico de socialismos trasnochados de algunas centrales sindicales. Como ella, nos colocamos en las antípodas de ese pensamiento populista, así como también nos declaramos en las antípodas (vivimos en un mundo tridimensional, al fin y al cabo) de quienes vienen realizando un pésimo trabajo de recursos humanos en nuestra institución, un trabajo de resultados contraproducentes, basado en actos tiránicos, en soplonería soterrada y en abusos con nombre propio que hablan de su carácter obsoleto y decimonónico, trabajo que está colaborando con siniestra eficiencia con la tenebrosa labor de llevar a nuestro ICPNA al abismo institucional y empresarial.
Siguiendo con el artículo que nos ocupa, mientras que en Harvard Business School se proclama, con investigación científica de por medio, que el 30% de la ganancia de una empresa depende de su clima laboral, las administradoras ICPNA no cesan de acosar a sus profesores con memorándums, llamadas de atención, y suspensiones por errores involuntarios de cálculo de notas. Asimismo, al mismo tiempo que un estudio publicado por Mark Huselid y Brian Becker afirma que “las empresas con buenas prácticas en recursos humanos facturan 4 veces más por trabajador que las que no las tienen”, las oficinas de personal del ICPNA crean día a día nuevas reglas para constreñir el trabajo de sus docentes, tanto en el campo académico como laboral. Y solo mencionamos algunas perlas.
Celebramos desde esta pequeña publicación que cobija nuestras ideas la creación de la Asociación de Buenos Empleadores del Perú y hacemos votos para que pronto estén certificando empresas a nivel nacional, para que esto sirva de identificación para los buenos trabajadores, profesionales o no, al momento de decidir si formar parte o no de una institución. Estas certificaciones son, en suma, cartas de presentación que oficializan el trabajo empresarial que las instituciones realizan internamente con gran esfuerzo gerencial. Estas certificaciones, tales como la que otorga Great Place to Work -- institución internacional seria, cuya membresía el ICPNA no posee, que califica el entorno laboral basándose en variables estrictamente empresariales -- no pueden ser tomadas a la ligera como lo hiciera en alguna oportunidad el eterno asistente de Dirección Académica del ICPNA en una presentación ante todo el personal docente de la institución al reclamar ese nombre para describir la forma como él -- y quizás su añoranza por los ranchos de sweet home Alabama -- veía a la sede de Lima Norte (sí, esa sede que tira por las patas de los caballos la reputación de nuestra institución). Otro acto público de usurpación con posibles implicancias ilegales a los que la actual administración de nuestra institución nos tiene acostumbrados.
Terra Nostra
Artículo Invitado
Fiesta en la Dimensión ICPNA
La variopinta comisión de recepción a todos los trabajadores estratégicamente parapetada al ingreso del jardín disfrazado de salón se encargó de recordarte que ingresabas a una dimensión única, a una dimensión en donde los planos de falsedades se entrecruzan unos a otros creando una enrevesada trama de realidades creadas, donde exponer al cliente a la contaminación industrial equivale a obtener éxito, donde los graves problemas financieros se camuflan con promesas de mejores sorteos a futuro, donde todo es posible, donde todo es pensable y justificable, ingresabas a la Dimensión ICPNA. Y, claro, no pudieron elegir un mejor lugar de celebración que un pedazo de jardín del inmenso Jockey Club, un pedazo de jardín que se premunió de toldos, mesas, y luces para crear la ilusión de estar ingresando a un salón real, una versión creada en la ocasión para que todos los trabajadores ICPNA se sintieran absolutamente a tono con lo que están diariamente acostumbrados.
Una vez dentro del recinto, cada grupo de gente buscó su ubicación ideal, caminando sobre el mullido césped del bien cuidado prado, algunos encontraron su mesa ideal cerca de sus amistades, mientras otros pugnaban por tener una buena perspectiva del atrio principal; estos últimos pudieron ver las espaldas de nuestros directivos dirigiendo sus alocuciones ( si la palabra no refleja lo realmente escuchado, recordemos que estamos hablando de una dimensión diferente) a la pantalla, no al público ... al fin y al cabo, solo eran los mismos trabajadores de cada día.
Llegó la cena (léase comida), servida por MHG Eventos y Buffets (¿Mareado Hasta Guitrear?), anunciada con mucho celo en las cartas ubicadas en cada mesa, pero servida con grandes ausencias (dicen por ahí que el papel aguanta todo). A decir de los mozos, los cockteles (léase tragos) se terminaron antes que todos los invitados que cumplieron el RSVP (léase confirmaron su asistencia) llegaran al salón-jardín de celebración; es decir, no podemos emitir nuestra opinión acerca del Pisco Sour, Daiquiri de mango y melón, o Piña colada pues nunca tuvimos acceso visual, mucho menos gustativo a ellos. Contamos tres tipos de bocaditos circulando (se anunciaron seis) y podemos decir que eran comestibles, aunque nada del otro mundo. Respecto a los platos de fondo, solo rescataría al arroz árabe, quizás por su carácter de realidad diferente a la peruana, por su presencia foránea que colaboró en la construcción de nuestra dimensión especial y familiar, nuestra dimensión ICPNA. Respecto al postre, hasta ahora estoy tratando de determinar a qué se refería con salsa funge, ¿quizás viene del verbo fungir?
La música no se hizo esperar, el inefable y vitalicio Kenji Yamazato (otro nombre foráneo, un ladrillo más en la dimensión especial) empezó a tocar música del recuerdo, bien recibida por ocho bailarines, bien por ellos; sin embargo, su paraíso terminó cuando la música se tornó más pedestre y familiar a las grandes mayorías, las que invadieron el pequeño tabladillo que hacía las veces de pista de baile sobre el acogedor césped del recinto de celebración. Entre esas mayorías en furibunda demostración de baile, se encontraban nuestros directivos, incluyendo al consultor legal (ex-vocal superior, defensor del trabajador, convertido ahora en despistado abogado empresarial, cosas de nuestra especial dimensión).
¿Qué más te puedo decir? Que las promesas se las lleva el viento, que los dos automóviles prometidos por los canales oficiales para sorteos posteriores formará cola detrás del centro cultural en Miraflores y del centro de esparcimiento para trabajadores; formará cola a la espera de ser llamado. Suponemos que ese llamado se dará después que cese el flujo financiero dirigido a apoyar al extraditado Alberto Fujimori, única carta política del aprendiz de alcalde de Miraflores, inveterado amigo del corrupto ex-presidente.
Yoloví Todo
Chismes y Chismecitos
– Escuchamos por ahí que se ha realizado una inspección, con acta oficial y todo, en la sede Lima Norte el 22 de noviembre. En ella habría quedado muy, muy claro que el local está en zona contaminada y que sería cuestión de tiempo para que le retiren la licencia de funcionamiento. ¿Quienes inspeccionaron? Defensoría del Pueblo, DIGESA, Municipalidad de Independencia, y el representante del ICPNA. ¿Podrán comprarlos a todos?
La variopinta comisión de recepción a todos los trabajadores estratégicamente parapetada al ingreso del jardín disfrazado de salón se encargó de recordarte que ingresabas a una dimensión única, a una dimensión en donde los planos de falsedades se entrecruzan unos a otros creando una enrevesada trama de realidades creadas, donde exponer al cliente a la contaminación industrial equivale a obtener éxito, donde los graves problemas financieros se camuflan con promesas de mejores sorteos a futuro, donde todo es posible, donde todo es pensable y justificable, ingresabas a la Dimensión ICPNA. Y, claro, no pudieron elegir un mejor lugar de celebración que un pedazo de jardín del inmenso Jockey Club, un pedazo de jardín que se premunió de toldos, mesas, y luces para crear la ilusión de estar ingresando a un salón real, una versión creada en la ocasión para que todos los trabajadores ICPNA se sintieran absolutamente a tono con lo que están diariamente acostumbrados.
Una vez dentro del recinto, cada grupo de gente buscó su ubicación ideal, caminando sobre el mullido césped del bien cuidado prado, algunos encontraron su mesa ideal cerca de sus amistades, mientras otros pugnaban por tener una buena perspectiva del atrio principal; estos últimos pudieron ver las espaldas de nuestros directivos dirigiendo sus alocuciones ( si la palabra no refleja lo realmente escuchado, recordemos que estamos hablando de una dimensión diferente) a la pantalla, no al público ... al fin y al cabo, solo eran los mismos trabajadores de cada día.
Llegó la cena (léase comida), servida por MHG Eventos y Buffets (¿Mareado Hasta Guitrear?), anunciada con mucho celo en las cartas ubicadas en cada mesa, pero servida con grandes ausencias (dicen por ahí que el papel aguanta todo). A decir de los mozos, los cockteles (léase tragos) se terminaron antes que todos los invitados que cumplieron el RSVP (léase confirmaron su asistencia) llegaran al salón-jardín de celebración; es decir, no podemos emitir nuestra opinión acerca del Pisco Sour, Daiquiri de mango y melón, o Piña colada pues nunca tuvimos acceso visual, mucho menos gustativo a ellos. Contamos tres tipos de bocaditos circulando (se anunciaron seis) y podemos decir que eran comestibles, aunque nada del otro mundo. Respecto a los platos de fondo, solo rescataría al arroz árabe, quizás por su carácter de realidad diferente a la peruana, por su presencia foránea que colaboró en la construcción de nuestra dimensión especial y familiar, nuestra dimensión ICPNA. Respecto al postre, hasta ahora estoy tratando de determinar a qué se refería con salsa funge, ¿quizás viene del verbo fungir?
La música no se hizo esperar, el inefable y vitalicio Kenji Yamazato (otro nombre foráneo, un ladrillo más en la dimensión especial) empezó a tocar música del recuerdo, bien recibida por ocho bailarines, bien por ellos; sin embargo, su paraíso terminó cuando la música se tornó más pedestre y familiar a las grandes mayorías, las que invadieron el pequeño tabladillo que hacía las veces de pista de baile sobre el acogedor césped del recinto de celebración. Entre esas mayorías en furibunda demostración de baile, se encontraban nuestros directivos, incluyendo al consultor legal (ex-vocal superior, defensor del trabajador, convertido ahora en despistado abogado empresarial, cosas de nuestra especial dimensión).
¿Qué más te puedo decir? Que las promesas se las lleva el viento, que los dos automóviles prometidos por los canales oficiales para sorteos posteriores formará cola detrás del centro cultural en Miraflores y del centro de esparcimiento para trabajadores; formará cola a la espera de ser llamado. Suponemos que ese llamado se dará después que cese el flujo financiero dirigido a apoyar al extraditado Alberto Fujimori, única carta política del aprendiz de alcalde de Miraflores, inveterado amigo del corrupto ex-presidente.
Yoloví Todo
Chismes y Chismecitos
– Escuchamos por ahí que se ha realizado una inspección, con acta oficial y todo, en la sede Lima Norte el 22 de noviembre. En ella habría quedado muy, muy claro que el local está en zona contaminada y que sería cuestión de tiempo para que le retiren la licencia de funcionamiento. ¿Quienes inspeccionaron? Defensoría del Pueblo, DIGESA, Municipalidad de Independencia, y el representante del ICPNA. ¿Podrán comprarlos a todos?
– Dicen por ahí que habría habido un profesor impedido de entrar a una sede por estar suspendido. Este teacher habría llevado a la policía a constatar. ¿Se hará grande ese problema?
– Nos cuentan que hay una sede que no permite profesores de otras sedes en su sala de docentes y que ahora los teachers trasladados a otras sedes tendrían que visitar a sus colegas y amigos en la cafetería. ¿Así se fomenta la unión y armonía en el ICPNA?
– ¿Vieron por televisión a nuestro presidente de directorio acompañando a la familia de Fujimori en los juicios que le siguen por corrupción y homicidio?
– ¿Se enteraron que hubo una reunión sindical de profesores? La directiva sindical habría prometido defender el respeto a la antigüedad de los docentes, oponerse al traslado de sus miembros directivos, e informar a su gente sobre sus derechos. Para variar, hasta ahora el silencio es lo único que viene de ellos. ¿Alcanzarán las cuotas mensuales de los 150 afiliados para comprar Huggies extra large?
Nos Escriben
Sus opiniones serán publicadas en esta sección conservando su nombre en reserva. Nuestra respuesta también se reserva en el estricto privado con nuestro remitente. Cualquier comentario respecto a lo contenido en esta sección deberé ser enviado a escarabajo.icpna@gmail.com
Nos Escriben
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"Basta ya de tanto abuso y exijamos la renuncia de Kruger y Canales si no vayamos a la huelga. Definitivamente se han pasado de todo límite permisible. El sindicato tiene que convocar a una reunion de emergencia a afiliados o no para discutir el tema de la eliminacion del seniority y CONMINAR a la version ICPNA de Fujimori y Montesinos a renunciar."
"Valiant editors of El Escarabajo,
I want to commend you for the opportunity that you are giving the ICPNA teachers to openly express themselves without being subject to drastic administrative measures. It is a laudable initiative.
Best wishes for your continued success."
Humor
"Valiant editors of El Escarabajo,
I want to commend you for the opportunity that you are giving the ICPNA teachers to openly express themselves without being subject to drastic administrative measures. It is a laudable initiative.
Best wishes for your continued success."
Humor
